Resulta claro que, para tratar de controlar la pandemia del Coronavirus, debemos acatar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, de los científicos y, en general, de profesionales en el área de la salud. De igual manera nos corresponde cumplir las directrices del Gobierno Nacional, Departamental y Municipal, entre las cuales están el aislamiento social, el toque de queda, la ley seca, el pico y cédula, el programa de vacunación masiva, con el fin de evitar la propagación acelerada del virus. No obstante, lo ideal es tomar conciencia sobre la necesidad de dar cumplimiento a todas las recomendaciones y medidas adoptadas para minimizar el riesgo de contagio, para evitar el colapso del sistema de salud y la consecuente pérdida de vidas humanas, sin que las autoridades tengan que llegar a la aplicación de sanciones para que se hagan efectivas.

Ante este panorama, asumir una actitud pesimista, de miedo, de desesperanza, de desilusión o desmoralización, de cara al presente o al futuro incierto, te puede acarrear consecuencias negativas en términos de salud física y mental. Por el contrario, debes sacar el lado positivo que te deja la experiencia vivida, para entender que pese a la pandemia la vida sigue su curso y nos corresponde vivirla lo mejor posible. Entonces en lugar de pensar que debes aplazar tus sueños, tus proyectos, tus metas, hasta que la situación se “normalice”, debes hacer todo lo posible por buscar la manera de viabilizar su realización, de sentar bases sólidas para poder desarrollarlos.

De igual manera, aplazar la realización de las cosas que te hacen feliz para hacerlas cuando pase la pandemia, es una mala idea. Busca la manera de reinventarte para ser feliz y vivir en paz, sin importar cuál sea tu edad, porque nunca es tarde para volver a comenzar.

Así por ejemplo si no puedes ir a la academia de baile, organiza un espacio en tu casa y baila. Si no puedes ir al teatro, mira una película en tu casa, has crispetas o lo que te guste comer, invita a tus seres queridos a compartir contigo. Si no puedes ir al gimnasio has ejercicio en casa. Date la oportunidad de hacer las cosas te gusta hacer, baila, canta, ríe, juega, ponte tu vestido y tus zapatos favoritos, usa tu perfume preferido, come tu comida predilecta, lee el libro que te gusta, comparte con la persona que amas, mantén siempre la alegría de vivir.

RECUERDA:

Deja a un lado a las personas tóxicas y violentas. Rodéate de gente positiva.

Dile a tus seres queridos cuanto los amas, cada vez que tengas la oportunidad. Porque puede ocurrir que cuando quieras hacerlo sea demasiado tarde.

Perdónate y pide perdón a aquellos que has lastimado.

Evita escuchar todo el día noticias trágicas.

Llama a tus amigos.

Se solidario con los demás.

Deja atrás el miedo y lánzate a buscar la paz y la felicidad.

Congelar la vida por el Coronavirus es tanto como morir en vida.

“SI TU VIDA SE REDUJERA AL COVID, QUÉ SENTIDO TENDRÍA VIVIRLA. PESE AL CORONAVIRUS LA VIDA TIENE QUE SEGUIR”.

Laura Miranda Ávila